jueves, 20 de octubre de 2011

Nuevo Nárrval

Ahora, puedo afirmar, sin lugar a dudas que soy un "Wizard". Domino la magia de todo tipo de elementos, pero con ayuda externa, que que en este plano alternativo de los hechos el nivel de magia se multiplica por cero. Es una expresión cuántica que me ahorro el detalle de explicar por si a los científicos se les da por echar a perder mis proyectos; entre ellos, dicho sea de paso, está el fabricar una varita que realmente funcione, por método científico y a través de los cuantos, en este plano.
Relativamente, hay conexiones entre los planos, pero se distribuyen a través del tiempo y del espacio, como es el caso del evento del domingo 23 de diciembre del año 2012, al terminar el equinoccio de invierno. Pero sólo sabemos el momento, no el lugar. Y eso le corresponde a los otros Herederos.
El caso es que mi "evolución" progresa, y, aunque no he contado nada en mucho tiempo, los cambios han sido enormes e incluso me atrevería a afirmar que me he vuelto más inteligente. En cuanto a la negatividad resultante, digamos que me he vuelto mucho más vengativo. Al mismo tiempo, MHD (que por cierto, se llama Devon) ha desarrollado un lado más humano y comprensivo. Aunque pertenezca a Kolâk y yo sea uno de sus "Wizards" de élite, Devon no debe atiranar a nadie bajo ningún concepto.
Del mismo modo, creo conveniente, que él os dé su versión de los hechos. Y que os diga el por qué NO es el Máximo Heredero. Es más, os adelanto que el Máximo Heredero no es un varón, independientemente de la expresión. El poder máximo está en sus manos; confío en ella, pero habrá que protegerla cueste lo que cueste. Nos despeja el camino para poder cumplir nuestra tarea. Incluso me ha prometido ayudarme en lo que necesite. Pero no soy el único, ni tampoco nosotros quienes seamos ayudados.
Nuestra máxima prioridad es llevarla intacta pero experimentada a indefinido lugar en tiempo ya antes revelado.
Siento tanto el tener que verborrear, pero es crucial para una correcta asimilación la explicación de todo esto, ¡quién sabe, quizás tú mismo seas uno de nosotros!